Análisis de Card Corner
Hoy os vengo a hablar de mi nueva obsesión, se llama Card Corner y mezcla las dos cosas más adictivas del mundo, Balastro y los juegos idle en la parte baja de la pantalla.
Os aviso, para que no haya lugar a confusión, y es que juega solo. Nosotres no tenemos que hacer “nada”. Simplemente, lo tenemos abierto y vemos cómo cada x segundos van saliendo 5 cartas aleatorias que forman una mano de póquer. Dependiendo del nivel de esta, recibiremos más o menos experiencia.
Me hubiese gustado que tuviese algún pequeño tutorial o algo. Es cierto que en las opciones podemos encontrar una pequeña guía de cómo jugar, pero la mayor parte lo vamos a descubrir toqueteando. Miento, sí que tenemos una pequeña guía sobre cómo desplazar la pantalla. Pero me hubiera gustado que me llevasen un poco más de la manita.

Puede que al principio os parezca que está todo muy chiquito, y es así, pero por suerte hay una opción para aumentar el tamaño. Si desactivas la opción de que esté por encima de todo, se puede jugar incluso a pantalla completa. No lo recomiendo porque tiene muchas luces parpadeantes de colores, pero allá cada une.
Así que aquí estamos nosotres viendo cómo la IA saca cartas, ¿qué hacemos? Me alegro de que me lo preguntéis. Pues bien, aunque sea un idle, sí que tendremos cosas que gestionar. Primero de todo, es que cada ronda tiene un número concreto de puntos que debemos cumplir; si no lo hacemos, perdemos un punto de salud. Os imagináis que si llegamos a cero, tendremos que volver a empezar por la ronda 1.
¿Cómo hacemos para ganar las rondas? Muy sencillo, cada mano que hagamos nos dará experiencia y dinero, y este último es el que tendremos que invertir para ganar más. Contamos con una tienda en la que podremos comprar mejoras y, además, esto está muy chulo, también nos permite la opción de comprar cartas nuevas o eliminarlas. Eso sí, cada una de estas acciones hace que el resto cueste más.

Y no podemos olvidarnos de los objetos que van cayendo de forma aleatoria y nos ayudarán a mejorar nuestra vida, la posibilidad de crítico, más valor para cierto palo… Al principio tendremos muy pocos huecos para estos, pero iremos desbloqueando más según avancemos.
Os comenté arriba que tenemos experiencia, y es que vamos subiendo poco a poco de nivel. Cada vez que superemos uno, nos darán una mejora, por ejemplo, empezar por una ronda más alta al morir, más vida... Así que esto es muy útil y ayuda a que las partidas sean bastante más sencillas y dinámicas.
Tampoco podemos olvidarnos de que, como buen juego de este estilo, nos ofrece la posibilidad de ascender, que no es otra cosa que empezar desde “cero” a cambio de una moneda especial y un multiplicador. Estas estrellas las vamos a gastar para mejorar nuestras manos. Me ha sorprendido mucho la cantidad de puntos que te dan. Lo malo es que estoy ascendiendo demasiadas veces y eso me cansa un poco, sobre todo porque las modificaciones de la baraja tenemos que volverlas a hacer.
Y ya para ir terminando, la mejor parte: tiene un montón de contenido estético que vamos desbloqueando poco a poco. Por ejemplo, al subir de nivel o conseguir logros, me encantan todas las personalizaciones de la baraja.
Si buscáis algo que tener ahí y mirar de vez en cuando, os lo recomiendo mucho. Pero cuidadito que es adictivo ver cómo van saliendo cartas y haciendo combos.