Análisis de Dice of Kalma
Dice of Kalma es un roguelike de dados en el que tendremos que hacer los combos de las manos del póker para vencer a la muerte que está esperando para darnos lo nuestro.
Al principio del juego nos presentarán la opción de hacer el tutorial, altamente recomendable, aunque el funcionamiento es bastante sencillo. Aparecerá una pantalla en la que encontraremos 5 dados que girarán y nos darán una mano que podemos usar para hacer puntos o la opción de cambiar alguno de los dados. También tendremos los huesos, que es la suma de todos los dados, estén en el combo o no. El multiplicador, que dependerá de la mano y otras cosas, nos dará una cantidad que puede superar o no al objetivo; siempre que nos queden más intentos, no habrá problemas.
Una vez terminado el “combate”, viene la mejor parte, la de elegir los comodines, que en este caso son calaveras y nos ayudarán tanto añadiendo huesos, multiplicadores o incluso con más descartes. Estoy muy sorprendida con la variedad que hay y, como no podía ser de otra manera, algunas tienen condiciones más sencillas de cumplir que otras. Pero ya os adelanto que os hará pensar muy bien qué clase de build queremos hacernos y estar muy pendientes de qué activamos o no, ya que a lo mejor sacamos una mano que de primeras no nos parece buena, pero gracias a nuestros comodines, puede llegar a ser más alta que otra que parece peor de primeras.

Y no solo nos darán a elegir qué calavera queremos adquirir, también nos presentarán cuatro manos y podremos subirlas de nivel. Como veis, en este juego no hay economía; es algo que tenemos siempre, sin tener que pensar en monedas ni intereses. Y ya os adelanto que esto no lo hace más sencillo para nada.
Así que así iremos añadiendo mejoras y activando bufos y pasando los diferentes niveles. El objetivo para ganar es conseguir aguantar 25 rondas en las que irán aumentándonos el número de puntos mínimos que tenemos que conseguir. Por suerte, la muerte a veces puede ser un poco benevolente, y también subirá el número de intentos y descartes disponibles. La verdad es que me está pareciendo bastante complicado; solo disponemos de los 5 dados de la pantalla; no es para nada como el Dice Dice Baby, en el que podía aumentar la mesa y hacer combinaciones imposibles. Sin embargo, nos va a tocar calcular muy bien nuestras posibilidades y no ir siempre a la mano ganadora. Eso no hace que sea menos satisfactorio; cuando conseguimos activar un combo largo, da mucho gustito. Lo malo es que a veces parece que lo tenemos todo y en la siguiente mano nos podemos ir al pozo. No es que me haya pasado 800 veces ni nada.

Otra de las cosas que me llamó la atención de este juego cuando probé la demo fue el apartado gráfico. Y es que es muy sencillo, todo negro, la muerte en pixelart, y todo rodeado de calaveras y sarcófagos que se activan con nuestras manos. Pero aunque tenga este rollo tan minimalista, me gustó mucho. Eso sí, tengo que decir que en las primeras partidas, al ser todo tan negro con ese contraste tan alto, me cansaba mucho la vista, pero ya me he acostumbrado, aunque lo sigo jugando en ratitos pequeños porque no me gusta perder. Más o menos las runs suelen durar 30-40 minutos, pero siempre podemos guardar y volver más tarde.
Y si no sois yo y se os da bien el juego y conseguís salir con vida de la mazmorra, han añadido una nueva actualización que cuenta con desafíos más desafiantes todavía, por si se os hace poco. Así que os adelanto que vais a tener para varias horas de juego.
Si os gustan los roguelikes que os compliquen un poco la existencia, no quería decirlo, pero tiene cosas comunes con Balatro, aunque dándole su propio estilo y personalidad. Os adelanto que lo vais a disfrutar mucho; a mí me tiene enganchadísima, probando diferentes builds porque cada partida se siente diferente al resto e intentando sobrevivir a la muerte.