Análisis Sunset Sprout
Sunset Sprout es un simulador de juego de granjas un poco especial, y es que no controlaremos a un personaje como pasa en otros títulos, no, seremos nosotres mismes les ecargades de realizar las tareas.
Todo empieza, como en muchos juegos de este estilo, cuando hartes de nuestro trabajo de oficina decidimos que estamos hasta el gorro y nos vamos a vivir a una isla a plantar nuestros propios tomates.
Como podéis imaginar, cuando llegamos a esta, no se encuentra en las mejores condiciones, y es que tendremos lo justo para subsistir. Un poco de tierra arada para plantar, un arbolito que nos da madera y un pozo que nos permite regar los cultivos. Y así, a base de misiones, iremos reconstruyendo todo de cero.
Y es que les personajes vendrán a pedirnos recursos que quieran, y nosotres tendremos que proporcionarles. Me ha gustado mucho cómo con esto te van enseñando cómo funciona un poco el juego. Obviamente, al principio solo podremos proporcionarles cosas básicas, para ir escalando poco a poco a las que son más elaboradas.
También me ha gustado mucho que, aunque el juego te deja a tu aire, explica las cosas, eso sí. Tiene unas recomendaciones de orden para construir los edificios. Además, la isla es enorme, ofrece un montón de posibilidades y es fácil perderse. Ayuda mucho que te digan qué hay que priorizar y qué parcelas descubrir. Ya que, de primeras, la mayor parte se encuentra bloqueada.

El juego transcurre en tiempo real, eso quiere decir que cada x tiempo determinado tendremos los cultivos, el pozo nos dará agua o podemos recoger los recursos de las minas. No va con días de juego, aunque sí que los tenemos, y va avanzando el tiempo y las estaciones.
La verdad es que tiene muchísimas cosas que hacer, desde una cantidad bastante grande de recursos para sembrar hasta edificios que construir e ingredientes que podemos fabricar. Y magia. Por otro lado, siempre vamos a tener varias misiones activas, ya que les NPCs nunca paran de pedir cosas. Me ha pasado que me he quedado sin barcos para poder completarlas. Por otro lado, todo va bastante rápido y a veces me he visto un poco sobrepasada por tanta demanda.
También tiene eventos temáticos; ahora, como no podía ser de otra manera, tenemos un barquito de Navidad que, según vayamos subiendo de nivel, nos dará regalitos. Una pena que el juego no saliese para Halloween; me hubiese gustado verlo. Y es que muchas de las cosas que vamos consiguiendo están capadas por nivel, cosa que me parece genial, para que nos sobrepase todo lo que tenemos que hacer.
Además, el juego tiene bastante de componente decorativo; no es solo que tengamos muchos objetos lindos para colocar, es que además podemos ir a cotillear las granjas de nuestras amistades a ver cómo las tienen elles. No hace falta que vengáis a la mía, que soy un desastre total decorando.
A nivel gráfico tengo que decir, ya sabéis que me pierde el pixelart, y aunque los diseños de las cosas no sean una novedad, el de los retratos de los personajes sí que me ha parecido una novedad y muy bonitos.
Si buscáis un juego de granjas diferente, que os tenga entretenides con horas y horas de misiones y crafteos, es vuestro juego, porque de eso tiene bastante. Sin olvidar la historia de la isla misteriosa.
Muchas gracias por leer, ya sabéis que podéis encontrarme en:
| 🦣 Mastodon | Mentoría de Steam | Newsletter | |
|---|---|---|---|
