Cozy Kis

Análisis Nom Nom: Cozy Forest Café

Nom Nom: Cozy Forest Café es un juego cozy en el que tendremos que llevar una linda cafetería mientras preparamos los platos más bonitos con mucho ritmo.

Ya desde el momento en que abrimos el juego, si es que la portada no os lo había dicho, nos damos cuenta de que es el juego más cuqui que vamos a ver en mucho tiempo. De verdad, no tiene nada feo, todo es tremendamente adorable y nos darán ganas de pasar horas y horas en nuestro pequeño local. Porque además podemos decorarlo totalmente a nuestro gusto.

Contaremos con un pequeño tutorial que nos explicará cómo van a funcionar las cosas, pero ya os adelanto que es muy sencillo. Abriremos nuestra cafetería e irán entrando diferentes animalitos que nos harán un pedido y nuestro trabajo será preparárselo. Cosa que haremos con un minijuego de ritmo, que consiste en darle al botón cuando las estrellas lleguen al centro. Es muy sencillito, y además, podemos ajustarle la dificultad. Una vez que hemos terminado, nos darán una puntuación de acuerdo a nuestro desempeño; si no estamos contentes con este, podemos repetirlo. De este también dependerán las bellotas que recibiremos como pago.

Cuando hemos terminado de preparar lo que vamos a servir, empieza lo divertido, que es decorarlo. Todos los clientes nos pedirán que usemos al menos uno de los elementos de la carta; el resto podemos personalizarlo como más nos guste. Cuando hemos finalizado el proceso decorativo, podemos hacerle una foto y guardarlo para la posteridad. Y no es solo que tengamos un montón de opciones disponibles que nos da el juego (a cuál más bonita), es que incluso disponemos de un lienzo para crear nuestros propios diseños.

Después de terminar de poner lindo el pedido, solo nos queda indicar a nuestro pequeño animalito un lugar para sentarse a disfrutar. Mientras come, podemos mantener una pequeña conversación; hasta las frases de los personajes son adorables O simplemente podemos pasarles la cuenta cuando terminen su consumición. Antes de marcharse, nos dejarán un pequeño regalo en forma de sello; al completar la tarjeta (cuatro), nos darán una decoración que podemos usar. Cada animal tiene la suya propia; hay un montón de opciones para desbloquear.

Al principio empezaremos solo con un cliente, y el resto los iremos desbloqueando según vayamos cumpliendo las misiones de la caja registradora. Que no son otra cosa que abrir la cafetería un número determinado de días, servir comida específica o ganar dinerito. Además, cada uno vendrá con su receta propia, la cual aprenderemos y que nos hará morir de amor con lo linda que es.

No tendremos ningún tipo de reloj ni nada que nos indique el tiempo; el día termina cuando han pasado por la tienda todos los animales que tengamos desbloqueados. Cuando oscurece, podemos irnos a dormir, dedicar ese tiempo a decorar un poco la estancia o preparar comida para dejar en la máquina expendedora para ganar monedas al día siguiente. Estas son diferentes de las bellotas y nos valen para comprar gachapones, que dentro guardan una decoración aleatoria.

Seguramente hayáis podido imaginar esto a lo largo del texto, Nom Nom está muy centrado en el aspecto decorativo. La mayor parte del juego gira en torno a conseguir más elementos bonitos para poner. Además, cuenta con un montón de opciones, desde diferentes muebles hasta colores para pintar, no solo las paredes, también el mobiliario. Dejándonos mucha libertad a la hora de decidir cómo queremos que sea nuestra cafetería.

Como veis, es muy cozy; a diferencia de otros juegos de gestión que se basan en hacer las cosas rápido y la multitarea, aquí no vamos a encontrar de eso. No hay estrés, y los personajes entran de forma ordenada para que nos dé tiempo a ir a nuestro ritmo. Ni siquiera tendremos que seleccionar la receta o los ingredientes; se nos pondrá automáticamente.

Sí que tengo que decir que a mí personalmente me hubiese gustado que tuviese un poco más de contenido centrado en la parte de gestión de la cafetería, porque el minijuego de ritmo ha terminado haciéndoseme un poco repetitivo, especialmente cuando preparaba los pedidos de la máquina expendedora, al hacerlo tan seguido. O que al menos tuviese más variedad en este. Tampoco tiene ninguna dificultad a la hora de gestionar la economía; no tenemos que comprar ingredientes ni preocuparnos por el inventario. Al final he terminado jugándolo en ratitos cortos.

Si buscáis un juego bonito para relajaros mientras creáis la cafetería más bonita del mundo con los postres más cuquis de todo el bosque, os lo recomiendo mucho.

Jueguitos similares:Kokoro Kitchen

Muchas gracias por leer, ya sabéis que podéis encontrarme en:

🦣 Mastodon Mentoría de Steam Newsletter Buy Me a Coffee at ko-fi.com

#simulacion